En el baño y para los lavabos, hay dos tipos de modelos de grifos, con una o dos palancas. El caño suele ser fijo (no gira), más pequeño y bajo que el del fregadero de la cocina. Algunas modelos tienen un dispensador de jabón líquido. La bañera y la ducha se pueden equipar con grifos de palanca simple o doble. El grifo de la bañera está diseñada para ser instalada en una esquina o directamente plana en la pared de cerámica, o en el lateral de la bañera, especialmente en las bañeras de hidromasaje. Algunos cabezales de ducha son fijos, otros giran y otros son extraíbles. Un desviador (o interruptor de desviación) permite elegir la posición de la bañera o de la ducha, y viceversa. Los cabezales de ducha de flujo variable ofrecen la posibilidad de ajustar el flujo de agua según un chorro suave, fuerte o pulsante. Otros modelos permiten ajustar la altura del cabezal de la ducha según la altura del usuario.