En primer lugar, hay que entender que una máquina de hacer helados y una turbina de hielo están compuestas por un bol desmontable y un motor que hace girar las palas. Estas cuchillas aseguran la homogeneidad de la preparación y la distribución del frío en ella. La diferencia entre los dos dispositivos radica en sus respectivos sistemas de refrigeración. El tanque de un fabricante de helados suele ser de doble pared para permitir la circulación de un líquido refrigerante. Debes ponerlo en el congelador durante 10 o 15 horas antes de verter la crema en él. Para una heladera, el aparato tiene un compresor incorporado en el sistema de refrigeración, por lo que no será necesario poner la preparación en el congelador. El tiempo de ajuste es de 30 minutos en promedio para ambos aparatos. Para los profesionales o aquellos que planean preparar helados en cantidad, la turbina de hielo es interesante porque no requiere tiempo de enfriamiento en el congelador o refrigerador.