Según las últimas recomendaciones de la ANAES, la presión sanguínea por sí sola ya no será suficiente para definir un tratamiento. Por supuesto, siempre habrá hipertensión a partir del 14/9, pero el profesional deberá tener en cuenta criterios adicionales: un hipertenso leve o moderado, pero sin factores de riesgo (fumar, diabetes, ausencia de actividad deportiva, antecedentes cardiovasculares) no necesitará medicación: las medidas higiénicas y dietéticas serán suficientes. Por el contrario, un paciente con una presión arterial normal, pero acumulando los criterios negativos, será tratado obligatoriamente. Por primera vez, ANAES aconseja la automedición, con un tensiómetro electrónico, de venta en farmacias.